Monday, October 27, 2008

Se pasaron de Pendejos vol. 5 - Office Edition


Ya que por mucho tiempo he dejado de lado mi entretenida columna “Se pasaron de pendejos”, decido retomarla escogiendo como tema central esta vez a las oficinas. Muchos de nosotros trabajamos o hemos trabajado en una oficina típica. Algunas más bonitas que otras, otras más informales, otras mortíferas, pero siempre con ese inconfundible sabor oficinesco que sólo la burocracia puede brindar. Creo que en mi experiencia, tanto la vivida como la escuchada, he podido, como siempre, absorber suficiente información como para poder dejar clarísimas mis apreciaciones al respecto.
Así que para los que entienden la experiencia de trabajar en una oficina como los que no, les brindo mi listado de los que se pasan de pendejos en el mundo laboral ejecutivo. En la oficina, se pasan de pendejos:
Los que llegan tarde casi todos los días pero siempre dicen: “Asu, no SABES el tráfico que hay”, los que mastican clips o los usan para limpiarse las uñas, los que encuentran todos los métodos ilícitos para meterse al messenger, la que tiene el fondo de pantalla de su computadora con un osito que dice “Te quiero”, los que limpian su monitor con baba, los que abren mail con virus y lo reenvían (igual los que te piden prestado el USB y te lo devuelven con más virus que el hospital Rebagliati), los que ven porno en la oficina, los que por alguna extraña razón aún usan diskette, los que mandan cadenas religiosas o de la amistad (“reenvía esto a todos tus amigos y tendrás un lindo día”), los que le agregan una firma a sus mails como esta: :) ~~++~mArY~++~ :) ; los que mandan mails comunales de quejas pidiendo cosas como “porfis, si usan la impresora cheken que quede papel para que el siguiente no se quede sin nadaaa, okkkkk???”, los que se pasean por la oficina con su blackberry o mandan mails desde ahí cuando tienen su computadora a menos de 4 metros de distancia (puntos extra para los que lo usan en el baño), y la que escucha MDO o Miriam Hernandez (o cualquier romanticada latina semejante) con los parlantes de la computadora en máximo volumen (puntos extra si canta).
Los que se roban la mitad del almacén de útiles, la que pide un “pósit” (sí, ‘Post-it’ en vernacular), la que tiene lapiceros de todos los colores y no los usa nunca, los que ponen peluchitos encima de la computadora, el que recién empieza a trabajar y ya se jura amigo de todos, los que se fuman un pucho en el baño, los que le dicen carnet (o peor aún, carné) al fotocheck, los que no saben que la corbata debería combinar con la camisa (oh sí, ilusos proletarios), las que se van a almorzar a la una y regresan a las cuatro y media pero lacias, los que duermen en el baño o cuartito caleta, el que se le marca la camisa con sudor, las que creen que ropa de oficina + verano = sandalia chata y polito, el que hace sus cuentas con una calculadora chiquita de merchandising, los que llevan loncherita con taper y calientan su papa rellena en la oficina dejando todo apestando a comedor popular, los que van con la misma ropa toda la semana, la que se tiró al jefe, el que se tiró a la secretaria, la putiborracha que siempre se chapa a alguien en la fiesta de navidad, el “amigo secreto” navideño que regala algo barato (un llavero de Alda, ¿EN SERIO?), el que deberían despedir y sin embargo nunca lo botan y el que chequea su Hi5 en la oficina (o el que chequea Hi5, PUNTO).
¿Más? Obvio. El sobón del jefe, los que fotocopian su mano, cara y/o culo, el que se estaciona en Los Portales pero no tiene plata, el que caga y deja el baño apestando a estadio, la que se perfuma con COTY varias veces al día, el que toda la oficina cree que es gay pero dice que no, el que se ríe en voz alta para que todos le pregunten qué pasa, la gordita que tiene el cajón lleno de Sublimes, la que dice que ya almorzó pero en verdad es anoréxica, el que llega tarde el viernes porque se la pegó el jueves, el practicante que se inventa el horario, el que lleva un cactus porque dice que es feng shui, las salas de espera con revistas del año 97 (no son gente, pero culpemos al encargado), los que nunca entendieron qué significaba casual friday, la que va maquilladísima, los que hablan en speaker y toda la oficina se entera de sus roches personales, la que llora en el baño porque el superior le gritó, el que escribe su nombre con plumón indeleble en todas sus cosas porque cree que le van a robar (y el que eventualmente le roba), la que lleva a su hijo a la oficina porque no tiene donde dejarlo, el que mete la mano y coge tu mouse sólo porque le dijiste que te ayude con algo de la computadora, el que siempre pide plata prestada cuando salen a almorzar, la que decora su escritorio en navidad (sí, la de los gorritos en el monitor) y el que cree que por ir al gimnasio 30 minutos en la hora de almuerzo ya es Van Damme.
Ahora bien, me queda claro que debe haber mil cosas más que ustedes han vivido en sus experiencias oficinísticas, pero eso ya se los dejo a ustedes. Los dejo por ahora porque, I have a plane to catch. Ya les contaré.
*+~+*rUf*+~+* (VO-MI-TO CON LA FIRMA)

9 comments:

Alberto said...

Los que ponen en su corcho una foto de estudio tamaño jumbo de "la bebe", el que siempre malogra la impresora, la que te saluda por "el día de la amistad" (peor: la que manda un mail por eso), la que come frutas mientras chambea (llenando la oficina de olor frutal y tirando las cáscaras en el tacho para papel), el que arma las pichangas, los que ponen "ASAP!" al final de sus mails, los que firman sus mails con letra corrida y otro color, el que le dice jefe a su jefe, los que mandan por mail "videos divertidos" (usualmente son personas golpeándose), la que siempre habla en diminutivos ("estoy ocupadita", "un favorcito", "un momentito"), la que atora el mail con fotos de algún evento de la oficina (Facebook, people!), los que no saben que es Facebook, los que integran la brigada de seguridad...

Anonymous said...

la palabra carné existe. Bruto.

Anonymous said...

Claro que existe, como muchas otras palabras MORTALES... bruto.

Carlos said...

El que apaga el aire acondicionado (por serrano!!!) y asfixia a todo el mundo. De hecho muchas las sacaste del R&A.

Anonymous said...

Por fin! gracias por tu post. Siempre es difícil conseguir ejemplos claros de discriminación, intolerancia y racismo. Por lo general son conductas que se esconden o son muy sutiles, pero en tu caso es totalmente abierto y grosero. Me encanta como introduces ciertas palabritas en inglés para enriquecer tu embrutecedor discurso y sentirte superior con respecto de aquellos que no hablan como tú, que tienen las mismas costumbres que tú, que no piensan como tú, que no hablan inglés como tú.

Ricardo said...

Esto es un blog de opinión donde el autor escirbe las cosas que vive y sus respectivas opiniones con cierto nivel de humor y "regiez", si te gusta lo que escribe, bravazo, si no te gusta, no leas... you're just an "alt+F4" away... Ves? no es el único que sabe inglés :)

Anonymous said...

Además, el listado atraviesa todo nivel socio económico, raza, etc. Putiborrachas, por ejemplo, hay en todas partes (Miraflores, Villa El Salvador, New York). Y que dios las bendiga porque nos salvan de esos aburridísimos almuerzos navideños.

Anonymous said...

Otro tema más (el últimito, lo juro): ¿y qué coño si pone palabras en inglés? Si pusiera palabras en quechua, todos diríamos: "respétalo, es su derecho a hablar dicha lengua" por más que no entendamos un carajo. El lenguaje es válido en cualquiera de sus múltiples manifestaciones.

Pills said...

No sé si tiene que ver, seguro que de alguna manera sí, pero la gente que dice "lindo el conjuntito" y los que hablan en Crollywood como si fueran embajadores de la RAE, se pasan jodidamente de pendejos.