Thursday, February 22, 2007

Revisa tu Revista


Todos sabemos que la lectura es un hábito importantísimo. Siempre hemos escuchado que las personas que leen más son las más cultas, las más letradas, las que mejor escriben, etc. Bueno, me queda clarísimo que la relación que guarda todo esto con la lectura es cierta, sobretodo si se hace continuamente. Pero ahora bien... ¿a qué tipo de lectura nos estamos refiriendo? Una chica de 14 años que ha leído todas las novelas de las gemelas Olsen (no son autoras, por si acaso, simplemente, basan novelillas en las películas o series que han hecho - que Dios nos coja confesados si algún día esas tronadas e inestables chicas deciden escribir siquiera un e-mail), libros como "Sopa de Pollo para el Alma adolescente" (acabo de vomitar un poco en mi boca), o la colección completa de las obras de Paulo Cohelo (el teclado quemaba al tipear el nombre, ¡lo juro!), comparada con otra que ha leído desde García Lorca hasta Kafka, es una pobre nada. OJO: Yo siempre soy el primero en criticar a la gente bodrio que no hace más que leer y no sabe como darle un spark divertido a su vida, no SOPORTO a la gente así; pero ser una persona que nunca superó el Condorito y que cree que el "Retrato de Dorian Gray" es un cuadro de Dalí (si es que por alguna mística razón esta gente sabe quién es Dalí), es humillante y patético, así que un balance entre cultura y diversión es lo mejor para sobrellevar con honor al mundo.
Pero bueno, yo no quería hablar de libros ni de literatura. Yo quería hablar de revistas. Gran parte del tiempo ocupado en la lectura se gasta leyendo revistas. ¿Quién lee qué revista? ¿Qué revista conviene leer? ¿Qué revista NUNCA deberíamos ni hojear? Bueno, esto se explaya en una enorme gama de estilos para elegir, y al igual que la música, las gaseosas y los zapatos, hay para todos los gustos (lamentablemente no siempre es buen gusto, pero bien... todos sabemos que N*SYNC nunca será U2, que la Kola Real jamás será Coca-Cola y que Batta NUNCA llegará a estar siquiera cerca de un par de Manolo Blahnik). Así que nos queda claro lo distintas que pueden ser las revistas. Así que les daré mi point of view de lo que yo considero son las revistas que circulan hoy en día.
Empecemos por las serias nacionales: Caretas.... ... ¿hay otra? 'Gente' y esas otras son medias chumpi, así que entran de porrazo en la categoría de "no, gracias". Caretas, por su parte, es una revista buena, seria, informativa... pero aburridísima. It's never my first choice. En una sala de espera nunca agarro el Caretas y empiezo a hojearlo (a menos que sea para leer a la China Tudela... la amamos). Pero ahora que "Ellos y Ellas" es un suplemento aparte... puedo darme el lujo de sólo leer cojudeces.
Luego están las adolescentes: Bravo, Tú, CosmoGirl, etc. Estas no dicen nada. No informan nada. Ni siquiera son entretenidas. Aparte de tener uno que otro ineficiente e inentendible truco para delinear los ojos con plumón, los últimos chismes de Aaron Carter o de los actores de One Tree Hill, éstas revistas no proporcionan nada al mundo. Más que un simple desperdicio de papel.
Las de moda: Vogue, W, InStyle, Glamour, Elle, etc. Por más que parezcan superficiales y estúpidas... se requieren para que el mundo de la moda y la haute couture existan. Para que los más RAGIOS vean qué ha salido y qué quieren comprar... y para que el resto del mundo sueñe... con un par de zapatos que no baje de 840 dólares.
Cosmopolitan: Esta tiene espacio particular. "Cómo ser una putita en 7 días" podría ser otro nombre para esta revista. No niego que esta revista es divertidísima (y tontísima), pero entre sus tips sexuales y sus datos pornográficos... es una cosa de locos. Y locas, obvio.
Las Porno: Playboy, Playgirl, Hustler, Penthouse, etc. Ok. Calatas, calatas, calatas, calatas, calatas, calatas, calatas, calatas, calatas, calatas, calatas, calatas; nada más. God, men are easy.
Extranjeras y aburridas: the Economist, Newsweek, Time, etc. TODOS las conocen. NADIE las lee.
Las de tía: Depende la de tía. La chismorrienta regiona que lee Hola! y se averigua los secretos del Príncipe William, los vestidos de Rania de Jordania (RAGIA y más, la amamos mucho), las novedades de Carolina de Mónaco y toda la parafernalia que rodea a la realeza que, en proceso de extinción... aún sobrevive en nuestro planeta. También está la tía lorna, que lee Selecciones, revista aburridísima también que incluye artículos tipo "Mi madre y su vida como bombero", o "Sally Field y su lucha contra la pobreza en Bangladesh" y la peor selección de chistes que cualquier persona nacida después de 1916 puede imaginar. La revista debería de llamarse No Me Selecciones para evitarnos perder el tiempo.
Made in Perú: 'Somos'. Nunca va a ser un revistón... Pero nos encanta. Tiene desde artículos políticos interesantes hasta chistes de Maitena, especiales de novias y el horóscopo Mochica que hasta el día de hoy nadie sabe por qué coño es tan acertado. Es la clásica revista para hojear; siempre va a haber algo, por lo menos simple y pequeño para revisar y entretenernos.
Las sociales: 'Cosas'. Yo no sé por qué esta revista tiene artículos. ¿Alguien los lee? esta revista tiene un único y mero propósito: La sección 'Sociales'. La fiesta de menganita, el matrimonio de fulano y sutana, el quince de Pupita, la inauguración de whatever, el almuerzo de la promoción XVII del Villa María, etc., etc. La cuestión es revisar con ojo visor todas las fotos, para ver quiénes fueron, quiénes no, que tal se veía el sitio, cómo se vistió la gente, etc. Es otra de las tantas superficialidades que caracterizan al limeñete y son parte de nuestro modus vivendi.
Y en verdad, el mercado es tan grande que no puedo seguir al detalle: Gato Pardo, Etiqueta Negra, Magaly, Gisela (estas dos últimas están vetadas de toda compra y/o lectura; son huachafería hecha papel), People, Autocar, GQ, Out, Vanity Fair, etc. etc. El punto es que todos leemos revistas, a todos nos encantan ya sea por alguna profesional, estúpida o mórbida razón, pero que nos encantan... nos encantan. Y si se preguntan qué revistas leo yo, bueno, el tema es así: No me compro Cosas, pero hojeo como gata fiera las partes sociales apenas veo una; me aburre Caretas pero la hojeo de vez en cuando cuando quiero parecer interesante en el consultorio del dentista; me río mucho con Cosmopolitan, pero no gasto mi plata en comprarla; siempre leo People, que me llega de allá (no me pregunten dónde queda 'allá'; ya deberían saber qué es 'allá'); me encantan GQ y Vanity Fair, pero sólo las leo si alguien me las regala o si estoy de viaje; estoy informado con lo que dice Vogue, chequeo Out siempre que puedo, la Somos la hojeo completa si es la última, siempre digo que me encanta Etiqueta Negra pero nunca he leído un artículo completo; y jamás leo Selecciones.
Yo creo que debería sacar una revista. Con artículos RAGIOS y datos realmente interesantes... bueno, estará en mi To-Do List. Así que prepárense que algún día sacaré mi revista y será una cosa así:

Wednesday, February 07, 2007

Be Pink.

Es impresionante ver cómo en los últimos años las generaciones y el mundo se han visto teñidos por todos lados por el inevitable mundo GAY. Empezamos por la televisión, donde un pionero Jack McPhee lloraba sus penas en Dawson's Creek, donde otro Jack McFarland saltaba como loca en Will & Grace, hasta el genial Queer Eye for the Straight Guy donde cinco muchachos (the Fab Five) arreglan la vida de despistados y cavernicolescos heterosexuales. Saltamos al cine, donde nos encontramos que ya ha sido desplazada la idea del gay enfermo en Philadelphia, o la loca travesti de The Birdcage; ahora los gays son amigos, consejeros, empresarios y sobretodo... especialistas.
Ahora está de moda tener al amigo gay. Claro que primero con las chicas; los patas aún no asimilan muy bien la huevada. ¿Quién mejor para acompañarlas a comprar? Ellas saben (o deberían saberlo, en caso no sea así, TOMEN NOTA, y sus enamorados me agradecerán) que sus enamorados se pasan de vueltas comprando con ellas. Se prueban TODO, no compran NADA, les gusta todo, no les gusta nada, les hacen cargar lo que van comprando, les escogen cosas diciendo "¡Ayyy gordo, esto te quedaría liiiindo!" y en el fondo él lo odia. Así pasa, queridas. Ergo, la aparición del amigo gay es óptima. Es como parar con las amigas, pero este chico tiene el punto de vista del hombre, por lo que les ayuda a entender a ese extraño submundo que a las mujeres les cuesta tanto entender... la mente masculina. Las mujeres del siglo XXI están chochas con su amigo gay; pueden tonear con ellos como zorras y no les importa, les lloran en el hombro y comprarten opiniones sobre si determinado chico es el indicado tanto para él como para ella (obviamente estamos hablado de diferentes hombres; si este no fuera el caso... ¿en qué clase de freak multisexual se están fijando?), así que en los últimos años se ha forjado este tipo de alianza Fag & Hag que es tan funcional como extraña. Ahora bien, no todo es flores y colores (aunque ya que estamos hablando de gays, probablemente casi TODO sean miles de flores y muchos fucking colores - YAY!); la homosexualidad (sí, dije esa repulsiva y Opus déi-ica palabra) sigue siendo un issue muy difícil de asimilar, y no todos tienen la facilidad o el apoyo suficiente, tanto personal como social, para solucionar un asunto de este tipo. Pero, mal que bien, el mundo ha dado las suficientes vueltas como para esclarecer cada vez más el poco iluminado camino y nos ha dado la habilidad para recorrerlo en el par de zapatos más RAGIOS que nos podemos imaginar (ojalá que nos diera el billete también. Unos Prada no bajan de $550 - FUCK!). Así que dejando la parte seria, psicosocial y compleja del asunto... regresemos a las trivialidades. Hoy en día ser gay es un arma de doble filo. Puede dar este título de ente glamoroso que todo lo sabe y puede vestir bien y arreglar desde Florcita hasta a Julia Roberts; pero también esta el cholifacio peluquera de garaje que va a inaguraciones de galerías de arte con miles de anillos, chalecos de satén rosado y zapatillas con flores bordadas (¿me muero, qué eres?), así que hay que tener mucho cuidado.
Ahora bien, con el boom gay de la última década también ha aparecido otro híbrido extraño el cual es muy difícil de definir: el metrosexual. What the fuck con éstos? No son gays (según ELLOS, OJO), pero los ves bien a la camisita pegada, el polo Lacoste rosado, jeans focalizados, gorrita, mochili-cartera (also known as a murse -> man + purse = murse), se bañan en cremas en la noche, tienen lentes de sol más fashion que la misma Victoria Beckham y siempre huelen rico. ¿Qué clase de aberración es ésta? No me malinterpreten, los hombres deberían tener mucho mejor gusto y preocuparse más por su aspecto, pero con tranqulidad, ¿ok? Incluso yo pienso que éstos hombres llevan el asunto a little too far. De ahí si alguien los cabrea, no tengan la concha de quejarse. Los gays tienen una suerte de licencia para hacer esas cosas. Así como a las mujeres se les permite tener la facilidad que tienen para entrar a todos lados, que les inviten trago, les paguen la cuenta (grrr... bitches) etc.; los gays tienen permiso social para vestirse más edgy de lo normal, ser más sarcásticos, hacer chongos ininterrumpidamente, burlarse de gente malvestida, saber ridículamente mucho de moda, cruzar la pierna cuando se sientan, tener más productos para la cara y el pelo que sus mamás y vivir a dieta. Pero claro que esto es parte del paquete; también viene con el hecho de ser más llorones, no captar ni mierda de fútbol, facilidad para deprimirse, cumpulsive shopping, desórdenes alimenticios y la dificultad de tener una relación estable. Pero recalco que estas son generalidades; no hay verdades absolutas, así que no me digan nada los gays que aman el fútbol y se visten fatal, o los straights que tienen toda la colección de Clarins for Men en su baño y sintieron algo raro cuando vieron a Brad Pitt en Troya (just kidding).
No quiero dejar de lado el emocionante y original mundo lesbiánico, pero digamos que no me siento lo suficientemente ilustrado con el tema como para poder dar una cátedra como la acabo de cuasi-dar en el otro vértice de la multicolor bandera. Prometo traer a una especialista y contarles más sobre ese simpático mundo.
Pero en fin... creo que el mundo ha logrado evolucionar lo suficiente y lo seguirá haciendo. Así que no se hagan paltas con lo que puede venir. Embrace the Pink. Aprovechen y llamen ahora a su gay favorito y díganle que lo quieren mucho. Y que se viste RAGIO.
Cheers Queers.