Friday, January 19, 2007

Qué bonita vecindad...

En el mundo de las leyes y el derecho, para ser más preciso, dentro de los denominados "derechos reales", se establecen las pautas legales de la propiedad. Dentro de ella tenemos la posesión, la tradición, el usufructo, transferencia, copropiedad, etc. Pero también se incluye la popular "propiedad horizontal", que no es más que un modo complicado y aburrido (como el 99% del mundo del derecho) de decir: un departamento. Un apartamento, un depa, un piso, un flat, como chu quieran decirle. Un piso (o medio) dentro de un edificio en el que vive un grupo de seres humanos que indirectamente conviven con el resto del building. Así es la vida de muchos peruanos; y así es la mía. Y por esas cosas de la vida, corrijo, por esas cosas del verano, hoy en la mañana entraron esos malignos rayos de magma luminosa a través de mi ventana... y me desperté. Debido a la distribución arquitectónica de mi cuarto y mi cama, la luz solar que entra por mi ventana nunca me da a los ojos (gracias a Dios), pero va directo a mis piernas y me empiezo a carbonizar como si estuviera haciendo puenting en medio del Popocatepetl, por ende, me despierto. Hoy sucedió aquello, y mientras me estiraba y me sacaba conejos (¿por qué se llaman así? CERO con el nombre. Estoy determinado a cambiarlo, y cuando el 2007 acabe, TODOS les dirán... ehm... aún no sé. Pero pronto inventaré un buen nombre) del cuello, escuché muchas voces y discusiones llevándose a cabo en el interior de mi edificio y los aledaños. Para que la imagen se entienda, les explico cómo se distribuyen desde mi ventana el resto de seres: Mi ventana está colocada en el cuarto y último piso de mi edificio, teniendo hacia abajo ventanas de otros departamentos distribuidas del mismo modo, y al frente tiene igualmente esta distribución, pero del edificio del costado, el cual es idéntico al mío. ¿Me siguen? La cuestión es que siempre escucho muchas cosas, desde peleas hasta terribles ronquidos en las noches que hacen de mi cuarto todo un receptor de... cualquier huevada. El asunto es que hoy, mi tonto y aún adormilado cuerpo no captó las tres primeras conversaciones, pero empecé a precatarme de lo divertidas que se tornaron y saqué mi siempre fiel y membretada (y RAGIA, claro; pero eso es un obvio) libretilla y empecé a apuntar al pie de la letra estos diálogos que resonaban en medio de Chacarilla.
Diálogo 1
Viernes 19 de enero. 11:12 a.m.
El primero de los diálogos fue entre Lorenita y su empleada, ama, niñera, mama, au pair (que RAGIO decir au pair jaja), whatever.
Lorenita: "No pues, no quiero, ¡no quierooo!
Ama: "¡Oye! ¡Lorena! ¡Lorenita! ¡No andas gritando oye! Llamo a tu mamá ¿ah? Tú sabes que yo lo (Nota de RUF: sí, dijo LO) llamo."
Lorenita: "¡Llámala pues! ¡No me importa! Yo le digo a mi papá y él me recoje y me voy a vivir con él."
Ama: "¡No sias malcriaaada, oy! Desubediente tias vuelto."
Lorenita: "Ya no voy a la playa entonces. Nunca más voy, pues. Y no me hables más que no quiero verte." [Portazo]
Me muero. Un horror Lorenita. Lo peor de todo es que hasta ahora no sé qué cosa no quería hacer Lorenita.
Diálogo 2
Viernes 19 de enero. 11:22 a.m.
Esta fue una llamada telefónica hecha por Daniela a su mamá. No era vía nextel, pero por alguna exótica razón Daniela decidió hablar en speaker y que todo retumbe debido a ésto.
Daniela: "¿Aló? ¡Mami! Hola mamita, ¿cómo estás? Oye, este... me acaba de llamar José Antonio y... "
Mamá: "¡No vas a ir a la playa Daniela! ¡Te lo dije una vez, te lo digo de nuevo: NO! Qué crees, ¿qué te vas a desaparecer cada vez que te de la gana y todos los fines de semana te vas a ir con el chico éste? De ninguna manera, Daniela."
Daniela: "¡Pero mami pues! ¿Qué me hago encerrada en Lima?"
Mamá: "¡Estudias, Daniela! A ver si por lo menos pasas el curso de verano. Estoy super ocupada, ¿ya? Hablamos más tarde en la casa." [click]
Se pasó de pendeja, Daniela. Bruta y conchuda. RAGIA la mamá ejecutiva ocupadísima que la putea. Daniela debería cambiar de vida con Lorenita que creo que le tienen que rogar para ir a la playa. Pero le cirque aún no acaba.
Diálogo 3
Viernes 19 de enero. 11:37 a.m.
Dos niños jugando/discutiendo. Al parecer sus personajes de ficción habían entrado en una suerte de conflicto.
Niño 1: "Ya pues, decía que yo tenía el beyblade de Dragon Galaxy, ¿ya? Y que tenía el ataque de tormenta estelar."
Niño 2: "No puez (Nota de RUF: el niño zezeaba. Colocaré "z" para graficar el efecto). ¡Eze ez el mejor ataque! Zi quierez tienez el bayblade de Kai y zu rayo de fuego."
Niño 1: "¡Nooo, noooo! Yo quiero el de Tyson que es más fuerte!"
Niño 2: "¡Nooo! Zi no ya no juego puez. Ademáz yo zoy el que te ha preztado el bayblade azul."
Niño 1: "¡Quédatelo entonces! ¡Y vete de mi cuarto!"
Ok. ¿Que chucha es Beyblade? Me demoré dos horas en averiguar cómo escribirlo siquiera. Es un programa infantil tipo Digimon, Pokémon o una de esos programas japoneses que llegaron a ser un hit en el mercado americano. Love you, Google. Pueden verlo acá: BEYBLADE.
En fin. Las discusiones se prolongaron un rato más, pero dejé de prestarles atención. Me levanté de mi cama y salí a averiguar qué habría de almuerzo. Arroz chaufa. Hmmm... buéh; qué tanto. Entre las peleas de los niños, la conchudez de Daniela y el genio de mierda de Lorenita, confirmo que vivo una vida realmente bizarra... pero divertida.

Monday, January 08, 2007

Pecado Capital: Gula

La Gula es el deseo desordenado por el placer conectado con la comida o la bebida. Este deseo puede ser pecaminoso de varias formas (siempre siguiendo los conceptos de dicha religión, claro):
1. Comer o beber muy en exceso de lo que el cuerpo necesita.
2. Cortejar el gusto por cierta clase de comida a sabiendas que va en detrimento de la salud.
3. Consentir el apetito por comidas o bebidas costosas, especialmente cuando una dieta lujosa está fuera del alcance económico.
4. Comer o beber vorazmente dándole más atención a la comida que a los que nos acompañan.
5. Consumir bebidas alcohólicas hasta el punto de perder control total de la razón (este tema es algo fuerte. El alcoholismo prefiero no tratarlo).
Bueno, tengo que admitir que este es un pecado que abarca un tema al cual quería abordar lo antes posible. Gula. Tragar. La chanchada. ¿Por qué nos encanta tragar? ¿Por qué comer es tan rico; por qué lo más rico es lo que más engorda; y lo que supuestamente es light sabe a caucho quemado y lloramos cuando estamos a dieta y vemos a alguien comer un Snickers? No lo sé. Pero así es la vida.
Yo creo que el tema de la comida es sumamente importante. Es un eterno caos, un sufrimiento absoluto; y el tema de controlar el hambre o bajar de peso se convierte en nuestra preocupación número uno. Primero, el proceso de compra alimenticia: Vamos a un restaurante, nos pedimos un plato gigante y buenazo, pero claro que previamente hemos pasado por el pancito con mantequilla que nos han servido inicialmente y el piqueíto de entrada ("Ya unos cheese fingers para todos. Ah, ¿mejor antipasto? Pero nosotros tres preferimos lo otro. Ya, mejor pedimos todo y lo compartimos; te apuesto a que todos comen. Ya mostro. Señor, una porción de cheese fingers y un antipasto mixto"), básico. Luego de llegar nuestro plato, algún iluso comensal que nos acompaña suelta un impreciso "Oye, eso se ve buenazo, ¿qué es?" (Traducción: Huele rico. INVÍTAME.) Ponemos cara de "pucha, ya" (es esa que pones cuando un niño de la calle de pide plata y ya le habías dado a otro media cuadra atrás) y le partimos la porción a invitar (uno mismo es el que parte el pequeñísimo y simétrico bocado que incluye todos las guarniciones de plato; para que con ese sólo y mero trozo se ganen con todos los sabores y no OSEN pedir de nuevo). Luego de embutirse la comida como porcinos, llega el momento del postre. Obviamente, después del plato de fondo, soltamos un "Asu, reviento. Ni cagando me entra un postre", pero apenas se aparece el mozo con la carta y/o carrito de postres, nuestros ojos se abren como puerta eléctrica de garaje y preguntamos qué tiene. Acá suceden dos casos, primordialmente. El primero es caer en la grosería y pedirnos un postre personal el cual devoramos completo. El segundo es la peligrosa decisión de compartir un postre. Si esto se decide, se desenvainan las espadas (cucharas) y se ataca al torreón enemigo (el postre). "Huevón te estás comiendo todo el chocolate. ¡Según tú! queda un culo. Tú eres el que se bajó el helado. ¿Yo? Ajjj, última vez que comparto postre contigo” Luego viene la cuenta y la otra batalla que ésta supone… pero esa parte ya la dejaré para cuando escriba sobre el pecado de la Avaricia. J e, je.
Obviamente, la gula no sería gula si no viniera acompañada del apocalíptico sentimiento de culpa. ¿Por qué comí tanto? ¿Por qué no me pedí ensalada? JA. Sufre peruano, sufre. Al que le cae el guante, que se lo chante. Otro tema cómico con respecto a esto es la caleteada de la gula. ¿Cómo se da esto? Bueno, primero, la clásica “Pincelada Light”: “Listo, yo quiero una empanada especial de carne, un sándwich de cuatro quesos con prosciutto, y de postre unos profiteroles con helado de dulce de leche. Ah, y de tomar, una Coca-Cola Light.” SAY JUAT? Ah claaaro. Las calorías que te ahorras con la gaseosa hacen TODA la diferencia. Lo mismo se aplica cuando a lo anterior le agregan un capuccino con crema PERO con Splenda (Les paso Equal también; pero no me vengan con la huachafería de andar diciendo ‘edulcorante’ o aún peor: ‘sacarina’). Según ellos eso ayuda. Y por supuesto, otra caleteada clásica, “Yo sólo una ensaladita”. Les explico para que me entiendan: “Ay no, yo estoy a dieta, CERO que me como un pan. Yo sólo una ensaladita. Me da la ensalada Bombástica por favor (Ensalada Bombástica – lechuga arúgula, tomates deshidratados, tocino, nueces acarameladas, maíz dulce, croutons al ajo, queso feta, queso cheddar y blue cheese, con trozos de pollo empanizado marinado en salsa BBQ, aderezado con nuestra mayonesa balsámica especial.
Ensalada Bombástica - Nutrition Facts:

Calories................... 1250
Calories from Fat ...........350
____________________________________
% Daily Value
Total Fat .....................24%
Saturated Fat .................9%
Cholesterol ................10%
Sodium ........................12%
Sugars ..........................18%
Protein ..........................7%


RAGIO. Las ensaladas son lo mejor. Una caloría, creo) y un agua mineral".
Qué engañados estamos. Por eso empezamos a hacer mil dietas, pagamos gimnasios, personal trainers, nutricionistas, nos volvemos anoréxicos, bulímicos, y odiamos a muerte a cada persona que se nos cruce en el camino y que consideremos más flaca que nosotros. Pero comer es un placer tan, tan, taaaaan rico… que no pensamos dejar de hacerlo… ¿o sí? Acá hay una lucha de pecados, la Gula contra la Soberbia. Hmm. Creo que será tema de otro pecado. Mientras tanto… Bon Appétit.