Monday, April 23, 2007

Je déteste

La vida tiene cosas lindas, bonitas, impactantes; cosas que nos dejan boquiabiertos y perplejos y nos convencen de que el mundo es un lugar increíble para vivir. Pero hay ciertas cosas, que lo siento, no puedo evitarlo... ODIO. Cosas que me pasan de vueltas, que no entiendo, que no soporto; por lo que aprovecho este pedazo del ciberespacio del cual soy, en teoría, dueño, para indicar mi disconformidad al respecto. Mi lista de cosas odiadas comprende:
1. Hacer colas:
Es definitivamente una de las peores experiencias que un ser humano puede experimentar. Especialmente si se da en verano... y en el Perú. La cola en la RENIEC, la cola en el Touring, la cola en la Municipalidad, la cola en Wong, la cola en el Banco de la Nación (esta es particularmente repulsiva), etc. Todos estos procesos son fatídicos. Y lo peor de todo, es que siempre habrán los mismos elementos que hagan la situación más terrible de lo que podría ser: la vieja que no sabe hacer trámites y se demora 25 minutos en sacar un formulario de su cartera, el cholo que le huele el ala, la mujer con un bebé que llora, el ejecutivo que seguro trabaja en una PYME, que contesta el celular luego de que éste suena con la música de Star Wars, la mujer de la caja/ventanilla que tratará de hacer el asunto horriblemente complejo. Y si tienen suerte, estas colas se dan al aire libre, en pleno febrero y a las 11 a.m. (yeah, that's hot).
2. Las Aceitunas:
¿De qué demonios están hechas? No sólo saben horrible y huelen al sistema de agua y drenaje de Kenya, sino que si son colocadas en algún plato de comida (así sea una pequeña esquina), lo infectan cual virus, esparciendo su sabor agrio/amargo/salado/pútrido por todo el alimento. Puedo dar fé de esto, léase "[inserte nombre de CUALQUIER plato] al olivo". Yo creo que no fueron hechas para comer, al igual que la hiedra venenosa o las bayas asesinas (o el caucho, ¿por qué no?).
3. Fútbol:
Ok. Sé que esto causa controversia. Pero tengo que dejarlo claro. Puedo ver alguno que otro partido del mundial, pero en general, este deporte me causa náuseas y ciertos mareos. Marx decía que la religión era el opio del pueblo. Bueno, yo digo que el fútbol es la cocaína, el crack y la heroína del pueblo (dejo claro mi resaltada de la palabra "pueblo"). Es la actividad más brutalizante que existe; la gente se vuelve violenta, hostil, bruta y animalesca al jugar/ver fútbol. Que me perdonen los amantes del "deporte rey" (Rey de la papa, será), pero la trinchera norte puede ser claramente comparada con un grupito de mandriles sin cultura que sólo articulan tres palabras: "Oe", "Pe" y "Gol".
4. Paulo Cohelo:
Qué burla a la literatura, por Dios. Este hombre puede escribir cualquier cojudez y será publicada. Como bien dice mi abuelo: "Hay que conocer al enemigo", por lo que leí un par de libros del nefasto brasilero. Vomité el páncreas después de leer "El Alquimista." Es gracioso como alguien, sin ser peruano y por ende entender lo que nosotros solemos referirnos como "huachafería", ha logrado encajar TAN perfectamente en el concepto. Cohelo es un huachafo. PhD en huachafería. Sus libros están cachete con cachete con esos de "Sopa de Pollo para la Mujer", o "Chocolate caliente para la niña Púber". Y se venden. Sí, coño. SE VENDEN. ¿No lo han leído? No importa, coman betún. El sentimiento es casi el mismo.
5. Las arañas:
Puta, bichos de mierda. ¿Para qué cuerno están en el mundo? El hecho de que un animal, con una proporción 400 veces menor que la mía pueda matarme de un picotazo me pasa de vueltas. ¿Sirven para algo? Muchas dicen: "Se comen a otros bichos". Bueno pues, ¿y para qué mierda existen esos "otros bichos"? Nada. Ergo, todos están de más. Compren Raid Matatodo. Hasta alacranes. Pero más que las arañas mismas, odio más a la gente que dice: "¡No las mates! ¿Qué te han hecho?" Cuando te pique una viuda negra, la ponzoña infecte tu hipófisis y estés postrado en una clínica con parálisis muscular, te voy a decir: "Ah, cómo sería si la hubiese matado, ¿no?"
6. La Poesía:
Es la prima cursi de la prosa. A mí personalmente me parece bien ridícula, y no me transmite nada. Las rimas son divertidas, pero no hacen más que estorbar el camino de la literatura.
7. Heavy Metal:
Me imagino que pareceré la abuela al decir que esa música me parece un bullerío atroz, pero es cierto. No entiendo como alguien con un tímpano funcional puede disfrutar esa música. Si la música tuviera caras, el metal sería la gente fea. Y rara. Y loca.
8. La talla 34:
Problemas. Serios Problemas.
9. El Calor:
Lo odioooooooooo. Es horrible, pegajoso, se mete por todas partes y marea. Si al hacer cualquier actividad se le suma el calor, esta actividad se convierte inmediatamente en terrible (con excepción de las saunas; RAGIO achicharrarte en saunas). Hace que la gente sude (cosa terrible), el subirse a un carro que ha estado al sol es lo más tortuoso que alguien puede vivir, todo se ensucia más y se pudre más rápido.
10. Al darme cuenta que podría seguir por horas y párrafos, decidí acortar la lista con un bloque resumido de muchas cosas más que odio. Por ejemplo: muchedumbres, el Opus Dei, Surquillo, que me pidan pitadas de mi cigarro, los pedos, palabras como "cabello", "orinar" o "minicomponente", los malos actores, el cau cau, que se cuelgue la computadora, la leche cortada, la alarma del despertador, los micros y combis, Mariah Carey, el queso serrano, los tacos de corcho (WTF con éstos??), los periódicos chicha, canal 20, el derecho procesal civil, Coca-Cola sin gas, que el delivery llegue frío, el wantán, el machismo, cigarros baratos, las calcomanías, los lapiceros que manchan, la goma David (esa blanca con tapita roja, CERO RAGIA), Barranco, Nicole Ritchie, Latin American Idol, la gente que se jura fashion, Calabozos y Dragones y esos juegos de niño lorna gringo, el jabón Dove, los casinos de la Av. La Marina, las mujeres que se juran chic porque usan Kids (por Dios santo, ¿en serio?), los videos de los 80's, las agendas electrónicas y la cultura Mochica.
Ahora bien, hay todo un tema de las cosas que me gustan, fascinan y enloquecen, PERO, ese es otro post.

7 comments:

Anonymous said...

jajaja. Muy gracioso. Pero creo que en la poesía rayaste xq existe muy buena (Pizarnik, Zurita, Eielson, Whitman, el mismo Wilde que citas, etc.) ¿No será que te confundes con la cursilería en verso? (Neruda podría calificar en esta última categoría)

Y vale, sobre el fútbol, veo que lo que odias no es el fútbol en sí; sino a los hinchas. Cosas muy distintas.

Eso sí, muy gracioso.

The Mildly Retarded Consultant said...

El ataque al jabon Dove no te lo perdono, hay jabones que de verdad si son detestables... Lux, Rexona, rosas y Limon, you name it. Te lo digo por experiencia propia que salen de la misma linea que el jabon Bolivar.
Al que si vale la pena detestar es a Masias, dime que no.

R2 said...

Webadas!!!.

No haz vivido lo suficiente.

Slds.

R2

Anonymous said...

Me llega a la punta del huevo derecho la gente q lee blogs, y pone cosas como ´´no has vivido lo suficiente´´, be real, si no t gusta algo deja d leer, pero no se tiene la ostra (con todo y perla adentro) de criticar mediante un post.

Augusto said...
This comment has been removed by the author.
Anonymous said...

Papay, ti hablu disdi la curdiyeraaa!!: se nota que no sabes un pedo de poesía, se entiende que no has oído buen metal, y aquel mamónimo que dijo que no habías vivido lo suficiente, talvez tenga razón al creer que si vives lo suficiente cambiarás ciertas opiniones o actitudes, pero sólo los inteligentes cambian, seas cholo, indio, negro, mestizo oscuro o mestizo blanco.

De todas formas gracias por verter tu vida en público y ser parte de esta humanidad.

KUKULERO

Anonymous said...

NO ES QUE NO HAYA VIVIDO LO SUFICIENTE SI NO QUE NO HA PASADO POR SITUACIONES QUE LE HAGAN VALORAR HASTA LAS COSAS QUE UNO NO QUIERE