Monday, November 13, 2006

Pecado Capital: Pereza


He decidido tener otra edición especial en mi blog. En el interín de posts divertidos e irreverentes que suelo escribir, agregaré una serie de posts sobre los siete pecados capitales, y cómo cada uno de éstos se ve reflejado en nuestras vidas cotidianas. OJO: Lo voy a hacer con el tono socarrón y ácido intrínseco a mi estilo literario, por si acaso; no crean que les voy a dar una cátedra cucufata sobre el horror del pecado capital y el amor al prójimo. Un pequeño backround para ustedes: los pecados capitales, en la moral cristiana, son un tipo de pecado mortal originado por distintos vicios, los más comunes o más importantes del comportamiento humano. La clasificación actual es la que realizó Santo Tomás de Aquino, aunque no hizo más que concretar la ya realizada por Gregorio I hacia el año 600. Ésta comprende: Pereza, Ira, Soberbia, Envidia, Gula, Lujuria y Avaricia.

Ahora bien, a mí el tema me encanta. Me parece un theme genial; se puede hacer tanto con éste. Y es muy gracioso ver cómo repartimos estos 7 vicios a lo largo de nuestras vidas. En ésta primera edición, hablaré de la siempre presente y parsimónica pereza.
La pereza es es la reticencia o el olvido en realizar acciones, movimientos o trabajos. Traducido en nuestro idioma: No te da la REPINCHE gana de hacer algo. Lo más gracioso es que la pereza, dentro de lo flojos que nos hace, nos vuelve tan creativos que es sorprendente. Nos da una habilidad para inventar excusas que es impresionante; llegamos a conclusiones filosóficas: "Pucha, si no voy a mi clase ahora, de hecho voy a tener más tiempo para terminar lo otro que me falta, así que al final estaría en verdad ahorrándome tiempo" Ajá. Sí, claro. "Mejor hago una siestecita, para rendir mejor más tarde" F-L-O-R-O. Mueve el culo, coño. Siempre consideraremos que es mejor que otro conteste el teléfono, que nos pasen las cosas, que te vayan a comprar algo, que te ayuden a cargar las cosas, que otro maneje (relativo, claro. Gente cojuda al volante es algo que gana a cualquier pereza), que limpien tus desastres, que te sirvan la comida, "Ya que estás parado, ¿podrías _________ ?", etc. Ustedes me entienden, vaguitos de mi vida.
Tenemos una facilidad y fijación con delegar las cosas. "Ay, yo no creo que pueda ir, ¿le puedes entregar tú los papeles?" Mientras menos hagamos, más felices somos. Eso caaaaaansa. Yo sé. no tenemos ganas de nada, todo nos da flojera y preferimos pasar el rato en un rasking-balls/cukina completo mientras el resto de seres humanos a nuestro alrededor hace el trabajo duro. "Porfas", "me harías el favor de _____", "serías tan amable de _____", "¿me harías un favorsototote?", etc etc. No hacemos NADA. Y lo más gracioso es cuando nos piden hacer algo; ahí respondemos indignadísimos con la persona (perezosa esta también, ya que nos pide favores y delega trabajos): "Asuuu, te pasaste de pendejo, ¿no puedes hacerlo tú?", "¿Me has visto cara de doméstica?" Obviamente clásicos para las generaciones jóvenes son "Ya, me acabo el pucho y nos vamos", o también "OK, empezamos a estudiar en media hora". Mientras más se puedan alargar las situaciones, más vamos a intentar hacerlo.
Y por supuesto, todo es a última hora. Dos semanas para hacer la campaña, entregar el proyecto, terminar una chamba, etc. Y lo hacemos el día anterior. Bueno bueno, lo hacemos los dos días anteriores. ¿Por qué? No porque hayamos estado ocupados durante todo el tiempo que pudimos ir haciéndolo (a veces sí, el tiempo nos gana, es cierto. Pero que tire la primera piedra el que por mera vagancia NUNCA haya dejado algo para último minuto... ... ... ¿Tiraste la piedra? ¿Rompiste el monitor? Didn't think so.), sino porque no teníamos ganas de hacerlo antes. Así que como podemos apreciar, la pereza es un pecadillo que ninguno de nosotros puede dejar de lado. WE ARE LAZY. Pero qué tanto. No se frustren. La vida es corta, y si no nos damos esos momentitos de relax... terminamos hechos mierda y más arrugados que panetón mojado (ajjj, que fea imagen.) Listo. Pronto reapareceré con otro pecadillo... dénme un tiempo para elegir cuál sería el más apropiado. Ahora discúlpenme... voy a hacer una siestecilla, jejeje.

Saturday, November 04, 2006

Chanel. You are in desperate need of Chanel.


¿Qué pasa con la gente que cada día son un caos aún peor cuando salen a la calle? Llega un punto en que los hombres y mujeres de este país terminan poniéndose y comprándose la primera huevada que tuvieron al frente. Yo sé que una cosa es el interés que uno le puede poner a la ropa, accesorios, y superficialidades semejantes; y otra cosa es la obsesión y el afán por pensar sólo en este tipo de cosas y hacerlas nuestra máxima necesidad. Pero, dejando los extremos de lado, uno tiene que saber qué se pone y qué no. Hay gente que tiene unas ideas de lo más extrañas y que se han forjado en sus mentes con el pasar del tiempo y ¡han terminado creyendo que son ciertas! Así que me dedicaré en este post de desmentir falacias con respecto a the fashion world que deberían muchos ir sacando de sus cabezas:

1. "Hay cosas que nunca pasan de moda"
BEEEP! WRONG! Todo pasa de moda. Sí, hasta el terno que tu papá te dijo que sería eterno y deberías usarlo siempre. NO, lo siento. Los cortes, telas, forrados, pliegues, etc. CAMBIAN. Y por ende el look también. Zapatos, es más que obvio. Hombres mayores de 38: Boten sus alpargatas por el amor de Dior (Sí, fue a propósito que escribí Dior. Éste es uno de los pocos casos en los que él me entiende más que Dios). Sólo se hacen daño a ustedes mismos... y a las córneas de los eruditos del buen gusto. Topsiders, franela (en todas sus expresiones), pantalones carpinteros, mocasines, elásticos en mangas o cinturas (de casacas o chompas), etc. Me da asquito.

2. "El hábito hace al monje"
Sí y no. O sea, alguien que sea así, medio feíto, puede mejorar tremendamente al colocarse un atuendo que lo favorezca (un buen outfit hace maravillas), y cómo te vistes puede ser una guía importantísima de cómo eres como persona. Quieran o no. PERO, ahora bien, hay otro refrán que complementa este: "Aunque la mona se vista de seda, mona se queda". Muy cierto. Eso quiere decir que por más RAGIA que sea tu ropa... habrán muchas veces que tendrán que definirte como "la feíta que se viste mostro" o "el moticuco ese, que tiene ropa increíble". It's all relative.

3. "No importa lo que te pongas, sino lo que eres"
Ay, que lindo. Pero es una puta mentira. ¿Qué pena, no? Así que tenemos que vivir acorde a lo que nos rodea. Así que todos los que se vistan de un modo y crean que "es su propio estilo" o que son "super originales"... bueno, por lo general son meramente huachafos. Newsflash punks, góticos, bohemios, barranquinos de corazón y gente de este rubro: Hay miles de miles como ustedes. Por ende, no hay originalidad. Gracias. Usar zapatillas (All Star, seguro) fucsias, chompa turtleneck negra, y esmalte negro en las uñas... Hmmm. I just don't wanna go there.
4. "Hay ropa que no debes botar, te va a durar siempre"
Esteee.... NO. La ropa, al igual que la leche, tiene una fecha de expiración. Si no se han puesto determinada prenda en más de un año... Dios. Quémenla o regálenla a caridad. Ponérsela sería la analogía perfecta a tomar leche agria o comer queso rancio. Disgusting. Ojo, no digo que tenemos que renovar nuestro closet cada dos meses (aunque sería RAGIO), sino que no tengamos cosas ahí colgando si no las vamos a usar. You use it, or you lose it.
5. "Para hacer cosas cotidianas, no es necesario arreglarse"
Falso, falso, falso como DVD pirata. Yo no digo que si van a ir a Wong se pongan terno y corbata, o que vayan a Delicass con taco púa y bijouterie diversa, pero deben darse cuenta que están saliendo en público. Cualquier transeúnte que se les cruce, es público. Uno no puede pasearse por las calles hecho un mico, no pueden usar el cuento de que como es domingo, hacen las compras en pijama, no pues. Algo de respeto por la gente. Además... yo puedo estar ahí. Y les veré, les anotaré, les seguiré y SÍ, escribiré sobre ustedes en mi blog, diciendo lo chelfos que se ven al pasearse con un oberol de Hello Kitty o con un polo de las Olimpiadas Telefónica del Perú 2005; so watch it. Yo no entro en vainas.
6. "Cualquier cosa de marca cara es buena"
Por la Zara (sí, la marca, no la beata de los taxistas), no. Una marca es una referencia importantísima, pero no las puertas de la salvación. Un casaca que diga LACOSTE en gigantografía y que sea turquesa con fuscia y verde limón, es huachafa, por más Lacoste que sea. Hay cosas que no son carísimas y son buenas, se ven bien y le sientan al usuario. Tan importante como qué te pones, que cómo te lo pones. Así que cuidado con eso. Esto va sobretodo para los hombres que creen que ya la hicieron linda porque tienen un jean Ralph Lauren. Chicos... NO. Si les queda espantoso puede ser hasta peor que haber escogido un jean Bronco como atuendo para ir a los toros. Y no piensen "ay, obvio" mientras leen esto, porque yo he visto a VARIOS caer profundamente en este craso error. No se me hagan los bien sabidos.
7. "Lo importante es que a mí me guste lo que me pongo"
¿Sí? No sabía que estaban llamando más gente para formar parte del elenco de Lost. ¿A qué voy? A que si ustedes no viven en una isla desierta con gente que le importa un rábano lo que tienen puesto porque deben preocuparse por comer por lo menos un coco, y protegerse también del extraño monstruo que reside en la isla, entonces olvídense de la idea. Vivimos en una SOCIEDAD, rodeados de gente que se fija en cada pinche detallito. Mostro si les gusta lo que se ponen, genial si se sienten cómodos con su look y forma de vestir; PERO, la gente habla, mira, observa, comenta, escucha, chismea, y lo peor de todo... RAJA. Así que les recomiendo dejar de lado estas ideas individualistas antisociales, porque nuestra ciudad es un monasterio... en donde el monje con el hábito mas RAGIO, gana. Yo sé que me entienden. Y, por favor, no me vengan con el cuento de "a mí no me importa lo que digan los demás". Bullshit. Les importa, les frustra e intriga. A mí también. Somos humanos, relax. Así que siéntanse RAGIOS cuando alguien les alabe sus chachás, ya que son puntos extra que nunca están de más recibir (Advertencia: Sólo siéntanse RAGIOS si la persona que los alaba es alguien con la titularidad de hacerlo. Hay gente que dice cualquier huevada).
That's all.