Saturday, October 28, 2006

Stupid Cupid


Yo no tengo nada en contra del amor, el sentimiento, el cariño, el afecto y cojudeces semejantes. PERO, lo que me molesta e indigna, es que la gente (mucha; realmente, MUCHA) cree que estar enamorado es la excusa perfecta para ponerse a vivir y decir una sarta de huachaferías que "Oh por Dios", habrase visto.
Empecemos por los apodos. Mamirruchi, gordi-gordi, animalito, muñe-muñe, mi chamaquito, mi princesa, lindurita, vida, pedacito de cielo, copito de nieve, buñuelito, puqui, mi osito, etc. ¿Es necesario decir toda esta recatafila de chuchumecadas? No. "Gordo", "gorda" "amor", no sé. Stick to the classics. No tenemos porque machetear a la Real Academia de la Lengua Española y provocarle un infarto coronario a Martha Hildebrandt. Luego viene el despliegue masivo de afecto callejero. Ok. Se quieren. I GET IT. ¿Es necesario que se apachurren en la calle? ¿Que se succionen los esófagos en Vivanda cuando yo tranquilamente estoy viendo qué leche comprar para hacer mi crème brulée? (crema de leche. La Laive es RAGIA) ¿Tengo que escuchar su 'chuik-chuik-chuik' chupetero cuando voy al cine? Voy a comer a un restaurante, y ahí está la parejita esa que se da los bocaditos en la boca ("Ay, mi gordita pechocha, toma, prueba mi soufflée de langostinos"), comparten el postre y se pelean por pagar la cuenta ("Bomboncito, esta vez me toca a mí." "No, estás loca; yo pago, soy el hombre." "Ay, no seas sonso, no me cuesta nada". "Princesa, ¡te amo!" OK. Arcadas. Muchas).
De ahí deciden hacer actividades juntos. Parapente, ala delta, viajar en globo, puenting, clases de cocina tai, judo, karate, no sé. ¿Qué pasó con ir al cine? Terrible. Pero ojo, no sólo lo nice and sweet es escandaloso. También las peleas en los peores lugares. Yo me he ganado con varias. Por ejemplo:
Caso Práctico - Daniel y Claudia
Claudia y Daniel parados en la caja de Wong. Claudia está dubitativa ante el postre que quiere comprar para el almuerzo al cual están yendo.
Claudia: "Dani, no sé. Creo que comprar este postre no se ve bonito. Mejor el de T'anta, ya pues. Nadie compra postres en Wong."
Daniel: "Claudia, no empieces, ¿ya? En T'anta sale carísimo, y yo soy el que está pagando. Y apúrate porfa, que ya van a ser las dos y me cago de hambre."
Claudia: "Ay Daniel, ¡te pasas de egoísta! Sólo nos pidieron llevar el postre y tú te pones tacaño. ¿Recogiste el shampoo que te pedí?"
Daniel: "Sí, acá está. Oye, también estoy llevando dos six packs; y de hecho es plata."
Claudia: "Ay, ¡como si yo te los hubiese pedido! Esos los llevas para chupar con los borrachos de tus amigos. Nadie te dijo que tenías que comprar cerveza. ¿Llamaste a Maria Gracia? ¿Necesitan algo más?"
Daniel: "Puta madre, Clau. No me digas que había que llamarla, porque de ahí nos pide que llevemos hasta su ropa de la lavandería"
Claudia: "Claaaaaro, pero a tus amigos si les llevas chela, ¿no? Cuando se trata de MIS amigas, cómo cambian las cosas. Te pasas Daniel, te pasas."
Daniel: "Gorda, tu sabes que no es así. Yo siempre trato de... gorda. Ya pues, gorda. No me mires así. Tú siempre me malinterpretas. Si pudiera, te juro que..."
Claudia: "¿YO? ¿Yo te malinterpreto? Daniel, ¡por Dios! ¡No soy ninguna cojuda! No me trates como taradita. Ya, enough, ¿ok? Compremos tu postre barato y vámonos que no quiero que me malogres la tarde."
Daniel: "Ya, está bien. Vamos a T'anta. ¿Puedes ir pagando esto mientras saco el carro? Te espero afuera. Pero no te molestes, pues gordita. Te quiero."
Claudia: *sonríe tímidamente* "Es que me hablas feo, pues gordo. *Se ríe; Daniel hace muecas.* Ya, ya, yo también te quiero. Llama a Maria Gracia, pues."
Daniel: "Ya, pero dame un besito. Un beshiiito, gordaaaa. Ya pueeees."
Rafael (sí, YO), parado por desgracia atrás de este par de pelotudos, se exalta.
Rafael: "Por Dios, esto no es hostal de Lince. Un, dos, tres; se me apuran que tengo tres horas en la cola y se me está derritiendo el Häagen-Dazs, coño. *Mira a la cajera* ¿Y usted no puede apurarse? Un par de horas más y me despierto en Canevaro."
Claudia: "Asuuu, ya un toque. Gordo, espérame afuera."
He ahí el problema. No se dan cuenta de que se abstraen en su pequeño y ridículo mundito, haciendo que el resto de seres humanos decentes, como nosotros, tengamos que sentarnos en la platea y ver esta huachafísima obra de teatro, denominada "El Amor en los tiempos de Mierda", de la que no puedes parar e irte, porque están bloqueando momentos de tu vida cotidiana y no te dejan avanzar.
Ahora bien, no quiero sonar a vieja solterona amargada (too late, I know), pero, mis queridos tórtolos: si quieren vivir sus vidas como un comercial interminable de Rosatel, háganlo, por favor, LEJOS; muy, muy LEJOS de mí.

Monday, October 16, 2006

Se pasaron de pendejos - vol. 2

Cuando quise hace un tiempo describir a la gente que se pasa de pendeja, creo que me quedé corto. Los días pasan y "oh por Dios", la gente no para. Y decidí algo. Dentro del funcionamiento regular de mi blog, de cuando en vez aparecerá "Se pasaron de pendejos", columna dedicada a la gente que descarada y desacatadamente, valga la redundancia... se pasa de pendeja.

Debido a que la gente no cambia su modus vivendi, alguien (su humilde y RAGIO servidor) tiene que delimitarles el camino, pues. Por ende, tomen esto como la versión renovada del "Manual de Carreño", sólo que ahora será llamado el "Manual de Qué-Ragio", en el cual, mes a mes, les podré ir dando los tips de qué cosas determinan que alguien se está pasando de pendejo. Es que si no lo hago yo, no lo hace nadie. ¿Quién puede ayudar a poner su granito de regiez en Lima? ¿Frieda Holler? Mis polainas. Moi. Así que dictaminaré este nuevo volumen de mi manual va dirigido para todos ustedes con todo mi cariño.

Se pasan de pendejos los siguientes: la gente que se disfraza de Barney y reparte volantes en la calle, los que creen que todavía existe Aeroperú y llaman (al número antiguo) a preguntar precios de pasajes, los que almuerzan los domingos en el Norky's, los que se compran videos de ejercicios y los hacen frente al televisor, los que compran regalos de cumpleaños en Dollar City, los que todavía no pueden pronunciar Scotiabank y dicen "Escorchabank", los viejos que hacen Tai Chi en las mañanas del "Muévete San Borja" (también se pasó de pendejo el creador del "Muévete San Borja"), los que se lavan el pelo con Konzil, los que comen escabeche, los que gozan participando en rifas, bingos y/o tómbolas; los que remojan biscotelas en el té, las mujeres que se pintan las patillas con Blondor, la gente que no se sube el pantalón cuando se le ve la raya del poto, los que tienen "ropa de domingo" (sí, ropa para usar los domingos), los que compran ropa en Topy-Top, los Crousillat, los que todavía tienen ventanas con marcos de aluminio (¿Aló?... sí, un ratito; los llama 1977, quiere que se las devuelvan), los que hablan por celular en el water de un baño público, los que creen que el brioche de Deli France es una suerte de chifón de naranja (por la sábana de Turín, eso es inadmisible), los que coleccionan estampillas, la gente que tiene mantelitos de crochet (de cualquier punto, bordado y/o estilo) en algún lugar de su casa, los que desayunan salchicha de Huacho, los que mastican tabaco, los fans de Rossy War y los que aún usan canguro.

Y sigo: Los que se compraron el CD de Torbellino (yo fui uno de ellos, que FATAL), los que tienen perro chusco, las que usaron corsage de plástico en su prom (o el chelfo parejo que se lo dio, en todo caso), los que admiran a Paris Hilton, los que votaron por Martha Chávez, los que compraron, usaron y/o regalaron perfume Royal Regiment o Royal Selections; las que creen que en Gótica pueden bailar como si fueran protagonistas de Coyote Ugly (Newsflash, querida: NO puedes), los que hacen origami, los que leen a Corín Tellado, los que tienen dreads, los que le creen a Michael Jackson, los que tienen pollos de mascota, los que aromatizan su casa con incienso de patchouli, los que en un matrimonio se ponen a hablar de la revolución bolchevique, los que todavía usan Encarta (sí, la enciclopedia), los que comen carne de soya, los que fuman Premier y los que creen que Arakaki es un chifa.
Todos estos, mis estimados, SE PASARON DE PENDEJOS.