Thursday, September 14, 2006

Being Bridget

Ahora decidí reorganizar mi estante de libros (Reorganizar = mover 5 libros), y entre mi antiguo Código Tributario (me dieron arcadas al verlo), La Ciudad y los Perros de Vargas Llosa, y Confessions of a Shopaholic (I y II - si no los han leído... deberían), encontré un empolvado "Diario de Bridget Jones", obra de la genial Helen Fielding. Yo no suelo ser la persona que ve la película antes de leer el libro, pero en fin... admito que no conocía del libro hasta ver la película, increíblemente protagonizada por una idónea Renee Zellweger. Ahora bien, la razón de este post es que cuando tomé el libro y lo hojeé nuevamente recordando lo divertido que me había parecido (si vieron la película y les gustó... LEAN el libro), decidí releer algunos capítulos, añorando al cómico personaje que le había agarrado tanto cariño en un momento de mi vida.
Luego de varios minutos, párrafos y palabras, me di cuenta de algo tan cómico como preocupante: creo que soy Bridget Jones. Obviamente no en el sentido estricto de la palabra, por Dios. Pero su forma de ver el caos de su humanidad es la misma que tengo. Su relación con sus amigos es casi igual a la mía. Sus frustraciones son mías también. Por ejemplo, les copiaré lo que sale en la parte de atrás del libro, y los que me conocen se darán cuenta de la inmensa similitud que Bridget y yo tenemos. Los que no me conocen tanto... pueden hacerse la idea. Here it goes:
"(...) Helen Fielding ha creado un personaje cómico, hilarante, que habla sin tapujos de su vida y de sus contemporáneos. (...) es un personaje que se hace rápidamente entrañable al lector (...), y al iniciar su diario, se propone cinco objetivos principales: perder peso, dejar de fumar, controlar el alcohol, ser encantadora y conseguir un amante estable. Por su diario y su vida desfilan sus padres, sus amigas (totalmente bizarras), un amigo gay, (...) y otros muchos personajes, en una serie de situaciones divertidísimas".
Hmmm. Preocupante. La diferencia clave es que yo aún no rebaso los treinta años, así que algo de tiempo me queda para superar mi nivel de desgracia. Para hacer más claro el asunto les copiaré un par de cosillas divertidas que hacen única mi relación con Bridget:
"Martes 3 de enero
59.95 kg (terrible desliz hacia la obesidad, ¿por qué? ¿por qué?), 6 copas (excelente, no me caí), 23 cigarrillos (muy bien... creo), 2572 calorías".
"Domingo 15 de enero
57.15 kg (excelente), 0 copas (increíble), 29 cigarrillos (muy, muy mal, sobre todo en 2 horas), 3.879 calorías (repulsivo), 942 pensamientos negativos (aprox. a una media de uno por minuto), 127 minutos malgastados contando pensamientos negativos (aprox. -estúpida-)".
"Miércoles 15 de marzo
57.10 kg, 5 copas (vergüenza: orina de Satanás), 14 cigarrillos (hierbajo de Satanás, lo dejaré el día de mi cumpleaños), 1795 calorías".
Ay, querida Bridget. Creo que lo peor de todo es que alguna vez me tiré en mi cama, me serví una copa de vino blanco (y no uno rico), y puse en mi radio "All by Myself" de Celine Dion mientas entraba en crisis depresiva por las situaciones angustiantes de mi vida. On the bright side, a Bridget no le va mal al final de su historia, pero tiene que sobrellevar muchas desgracias que esta perra vida goza tirándonos encima. Termino de escribir este post y digo orgulloso que ahorita (9:45 p.m.) solo comí una tuna, me tomé 5 vasos de agua (me hago la pila, MAL), y boté mi encendedor para que no me provoque fumar más (hasta mañana claro, me compro otro).

3 comments:

Luciano said...

No he leido el libro ni visto las pelas (shame on me) pero los extractos q citas son TAAAN tu jajaja increible ah...

Anonymous said...

te equivocas rafael, esa soy YO!
tu amiga que se mantendrá en el anonimatus ...
yola polastri

Running said...

ja, me reí mucho, porque sí, podrías serlo...